viernes, 30 de septiembre de 2011

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Parece que todo lo que sale de mi pluma últimamente está bañado de sal. Seco, árido, triste, frío...
Patético.
Escribo basura y la lanzo al aire.
Irresponsable
Lloro, y gimo, y pataleo, y me quejo, y me aflijo
Berrinche
¿Cuándo entenderé que la vida que vivía en mucho dista de la real?
¡Crece ya!

Bonita

Hoy me siento bonita. Mis lágrimas han pintado un agradable rubor en las mejillas, y mis ojos están limpios y claros después de un rato de llorar. Mi voz, cansada de gemir, se ha dormido, y dejó a los labios tranquilos en una ligera y triste sonrisa.
Hoy, recostada en el piso frío de la derrota, me siento bonita.
Bonita y rota.

Nada de nadie



Él no vendrá. No sabe que quiero que venga y, por lo tanto, no vendrá.
Ya es tiempo de que aprenda a esperar nada de los demás.

martes, 6 de septiembre de 2011

Y si no, no la emprendas



Debes amar la arcilla que va en tus manos
Debes amar su arena hasta la locura
Y si no, no la emprendas, que será en vano
Sólo el amor convierte en milagro el barro

Silvio Rodríguez

lunes, 5 de septiembre de 2011

5/9/11

Ella me ignora.
El celular de él no funciona.
Él está pasando por momentos duros.
Ellos esperan mucho de mí
Ella está muy lejos
Él desconfía
A ella la ignoré yo
Ellos no me entienden en absoluto
Él es mucho más grande que yo
A ÉL lo he defraudado

Yo escribo una nota. Lloro en silencio y sola. Me asqueo de lo patético que es esto, y vuelvo a la tarea de Conta.

sábado, 20 de agosto de 2011

Tengo miedo..



Tengo miedo.. Miedo a no dar el ancho. Miedo a haberme equivocado. Tengo miedo, y estoy cansada, y dudo...
Y dudo!

domingo, 14 de agosto de 2011

Hoy cumplo 19 años...
... y conté los segundos antes de que dieran las 12
...y esperé a que mi madre me diera un abrazo de buenas noches
... y me asomé a la ventana cuando escuché canciones
... y me entristeció leer de ella, dos palabras apenas
... y sigo esperando una fiesta sorpresa
... y extraño a mi oso de peluche, que dejé (a propósito, porque quiero ser grande) en la cama de la otra casa
... y abrí y cerré mi caralibro 15 veces esperando un mensaje
... y me quedé observando la pantallita de mi celular por un buen rato
... y sigo esperando que algo pase

Hoy cumplo 19 años y lo cierto es que justo ahora, mientras rueda una lágrima salada por mi mejilla, definitivamente no es la lágrima de una mujer.